Para los celíacos más golosos (por el Día Nacional del Celíaco)

Como cada año, el día 27 de mayo, se celebra en España el Día Nacional del Celíaco. Y un año más, este colectivo sigue haciendo frente al precio desorbitado de sus productos específicos.

Como sabéis, el tratamiento de las personas celíacas* es una dieta sin gluten estricta y para toda la vida. Es cierto que cada vez es más sencillo llevar adelante esta dieta; hay más información y los productos sin gluten podemos encontrarlos en gran parte de los establecimientos de alimentación, pero también es cierto que sigue habiendo una enorme diferencia entre el precio de productos sin gluten tan básicos como el pan y los mismos productos con gluten, hasta el punto de que un estudio llevado a cabo por FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España), informe que podéis descargar en este enlace, ha concluido que anualmente el coste de la cesta de la compra de una persona celíaca es 910 € mayor que el de una persona no celíaca. Y en muchas familias hay más de un celíaco. Echad cuentas…

Pero, dicho esto, vamos a ponernos positivos, y vamos a celebrar este día por todo lo alto con una tarta que fue un boom hace un tiempo (como en casi todo, en esto de la repostería también hay modas…). Se conocen con el nombre de Drip cakes o Tartas que chorrean porque se caracterizan por ese chocolate que gotea y les da ese aspecto tan tremendamente goloso.

El bizcocho, podéis hacerlo de chocolate o no, y sobre el relleno, pues más chocolate, o algo fresco, como unas fresas con nata o con crema de queso, o una crema de limón… Hay donde elegir. En este caso llevaba crema de queso y fresas.

La verdad es que es una receta un poco bomba, pero como durante esta cuarentena, gracias a los vídeos de Youtube, dicen que hemos hecho muchísma zumba, fitness, boxing, pilates, body-combat, hiit, yoga… pues, hombre… un día es un día… ¿o no?

¡Vamos allá!

INGREDIENTES

Ojo, aseguraos de que todos son aptos para celíacos

Para el bizcocho

  • 4 huevos
  • 120 g azúcar
  • 110 g harina sin gluten (o 80 de harina + 30 de cacao en polvo)
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1 pizca de sal
  • Almíbar para bañar el bizcocho: 100 g agua + 100 g azúcar

Para el relleno

  • 250 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 g de azúcar glas
  • 250 g de queso crema (tipo Philadelphia), frío

Cobertura de chocolate

  • 150 g chocolate
  • 75 g nata

Para la decoración

Lambonadas varias, bombones, palitos de chocolate, galletas… O frutas

PREPARAMOS EL BIZCOCHO

  • Precalentamos el horno a 170º con calor arriba y abajo.
  • Con la batidora de varillas batimos los huevos con el azúcar y la sal hasta que dupliquen o, si es posible, tripliquen su volumen. Cuanto más, mejor.
  • Mezclamos la harina con el cacao y la levadura; tamizamos y la vamos agregando poco a poco a la masa, integrando suavemente.
  • Repartimos en dos o tres moldes de 15 cm con papel de horno en la base y horneamos durante unos 20 minutos, hasta que al pinchar con una aguja salga limpia. Si no tenemos moldes de 15 cm, pues de 18, o uno de 20 y después lo dividimos en capas. Todo es adaptable. En este caso, el tiempo de horneado variará; id pinchando.
  • Dejamos templar, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
  • Hacemos el almíbar calentando el azúcar y el agua hasta que hierva, y mojamos con un pincel los bizcochos para que estén más jugosos.

PREPARAMOS EL RELLENO

  • Con la batidora de varillas batimos la mantequilla con el azúcar, primero a velocidad baja, aumentándola hasta el máximo hasta que se integre bien (unos 2-3 minutos)
  • Añadimos el queso, que debe estar bien frío, y batimos a velocidad baja, aumentando hasta obtener una crema suave y consistente.

MONTAMOS LA TARTA

Para montar la tarta podemos utilizar los bizcochos tal cual, o los dividimos en dos para que sean más finos y la tarta resulte más jugosa. Cubrimos cada bizcocho con una capa de crema de queso. Podemos añadir también unas fresas.

Si, como en esta tarta, queremos cubrir también los laterales, aplicamos una capa y la vamos alisando alrededor con una espátula o un cuchillo largo. Enfriamos en la nevera una media hora y añadimos otra capa, que alisaremos (o no… ¡esa creatividad!).

Volvemos a enfriar en la nevera para hacer los chorretes de chocolate.

El ganaché para cubrir y escurrir lo hacemos calentando la nata y mezclando con ella el chocolate troceado hasta conseguir una crema suave que dejaremos templar para que escurra sin derretir la tarta, dejando que caiga por los bordes y nivelándola por arriba. Al estar fría la tarta, el chocolate endurecerá más rápidamente.

La decoración ya queda a elección de cada cual. Puede ser una fiesta chocolatil como la de la foto, o unas frutas rojas (quedan preciosas mezclando fresas, arándanos, frambuesas… con hojas de menta, por ejemplo) o aprovechar el ganaché, ya frío y hacer decoraciones con manga pastelera… ¡echadle imaginación!

¡A disfrutarla!


*La enfermedad celíaca es una “enfermedad multisistémica con base autoinmune provocada por el gluten en individuos genéticamente susceptibles.” (FACE)