Brownie sin gluten (o cómo de un error se obtuvo un gran éxito)

Curiosamente uno de los postres más famosos del mundo es fruto de un error: al parecer, hacia finales del siglo XIX, un cocinero que estaba elaborando un bizcocho de chocolate olvidó echar levadura a la masa. El resultado de este despiste fue todo un éxito: un riquísimo postre de chocolate, húmedo, tierno y con corteza crujiente que pasó a la historia de la repostería con el nombre de Brownie (por su color marrón, brown).

Hoy vamos a vestir de fiesta nuestro brownie sin gluten porque, como sabéis, en casi todas partes ya se ha dado el pistoletazo de salida a la carrera hacia las navidades; así que, en vez de echarle nueces a la masa, como es habitual, lo cubriremos con una capa de chocolate con almendras y/o con una crema de chocolate y queso. ¡Irresistible!

¡Vamos allá!

Ingredientes

(ojo, como lo vamos a hacer sin gluten, nos aseguraremos de que todos los ingredientes sean aptos para celíacos)

Para el brownie:

  • 80 g mantequilla sin sal
  • 150 g azúcar glas
  • 140 g chocolate negro de cobertura
  • 2 huevos
  • 130 g de almidón de maiz (Maizena, por ejemplo)
  • 1 pizca de sal

Para la cobertura:

  • 125 chocolate de cobertura
  • 30 g almendra picada (¡si es crocanti, mucho mejor!)
  • 20 ml aceite vegetal

Para la ganaché de queso:

  • 125 g nata
  • 1 hoja de gelatina
  • 25 g chocolate blanco de fundir
  • 20 g chocolate con leche de fundir
  • 80 g queso mascarpone o queso crema tipo Philadelphia

Ganaché de queso Mascarpone o queso crema (podemos prepararla el día anterior)

  • Hidratamos la gelatina en agua hasta que esté blandita. Escurrimos y reservamos.
  • Calentamos la nata hasta que hierva. Le añadimos la gelatina y revolvemos para disolverla.
  • Volcamos la nata caliente sobre los chocolates troceados y mezclamos hasta que se fundan.
  • Añadimos el queso y dejamos que enfríe en la nevera, cubierta con film plástico pegado a la crema (mejor de un día para otro, o mínimo tres o cuatro horas).

Elaboración del brownie

  • Encendemos horno a 180º.
  • Fundimos el chocolate al baño maría.
  • Ponemos la mantequilla a punto de pomada.
  • Añadimos el azúcar a la mantequilla y batimos con energía hasta que se forme una crema suave (puede parecerte que no se hará porque al principio está un poco seco, pero verás como batiendo lo consigues).
  • Incorporamos a la mezcla el chocolate fundido.
  • Añadimos los huevos, uno a uno.
  • Incorporamos ahora el almidón de maíz con la sal y mezclamos bien hasta que todo quede bien integrado.
  • Forramos un molde con papel de horno, echamos la mezcla y horneamos durante 30-40 minutos.
  • Sacamos del horno y dejamos templar antes de desmoldar. Debe quedar húmedo.
  • Si optamos por cubrirlo con chocolate, una vez frío lo metemos un rato en el congelador.

Cobertura de chocolate y montaje

  • Fundimos el chocolate al baño maría y lo mezclamos con el aceite; añadimos las almendras picadas y mezclamos. Dejamos enfriar un poco.
  • Sacamos el brownie del congelador, cortamos los lados para que queden bien iguales y, sobre una rejilla, lo cubrimos con el chocolate con almendras.
  • Si queremos decorarlo con la ganaché de queso, dejamos que enfríe, incluso podemos tenerlo en la nevera.
  • Metemos la ganaché en una manga pastelera con una boquilla lisa y hacemos pequeños montoncitos, o tiras rectas paralelas… o le echamos imaginación y lo decoramos como más nos guste.
  • Espolvoreamos con cacao o con chocolate rallado… ¡¡Y a disfrutarlo!!

Podemos optar por el clásico brownie con nueces troceadas en la masa, que comeremos sólo o acompañado de nata montada o de una bola de helado de vainilla, nata… ¡¡Al gusto!!

¡Que lo disfrutéis!

Parte de esta receta está adaptada del blog Bavette