Tortitas vegetales… o «verduliñas»

El Diccionario de la RAE define como hamburguesa una “tortita de carne picada, con diversos ingredientes, frita o asada”. Así que, si la tortita es vegetal, no es hamburguesa, y parece que este debate ha llegado hasta el Parlamento Europeo, que tendrá que regular la denominación de productos como las hamburguesas, las salchichas o los chorizos cuando estos no lleven carne entre sus ingredientes.

Para que nadie tenga que llamarnos la atención, vamos a llamar a nuestras tortitas de vegetales: ‘hortalesas’ o ‘verdulesas’… o mejor ‘verduliñas’, así, más nuestras.

Lo importante es que son muy fáciles de hacer, que son muy nutritivas y que están buenísimas, hechas con más o menos vegetales y con la aportación de legumbres que les darán consistencia, sabor ¡y proteínas!

¡Vamos allá!

Ingredientes

Los ingredientes son un poco orientativos; podéis variarlos y adaptarlos a vuestro gusto utilizando más cantidad o más variedad. Si el pan y el pan rallado son sin gluten, es apta para celíacos.

Cantidades aproximadas:

  • 300 g calabacín
  • 200 g garbanzos cocidos
  • 1 zanahoria grande
  • Unas ramas de brécol (aprox. 100 g)
  • ½ cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de maicena
  • Sal
  • Pimentón, tomillo, orégano, pimienta
  • Pan rallado para rebozar

Elaboración

Empezamos lavando y rallando el calabacín. Los ponemos a escurrir con un poco de sal para que suelte el agua; cuanto más tiempo mejor, pero con una media hora ya habrá soltado bastante. Lo apretamos bien para acabar de escurrir todo el líquido.

Rallamos también la zanahoria, la cebolla, el diente de ajo y el brécol.

Lavamos y escurrimos bien los garbanzos y los trituramos dejando que queden trocitos, que no lleguen a hacerse puré.

Mezclamos todos los ingredientes y les añadimos un huevo batido y la maizena. Si veis que la consistencia no es lo suficientemente espesa como para formar las tortitas, podéis añadir más garbanzos o, como hice yo unas cucharadas de arroz cocido.

Añadimos una cucharadita de pimentón, tomillo, orégano, pimienta y sal al gusto.

Formamos las tortitas y, si podemos, las dejamos reposar una media hora en la nevera para que cojan un poco más de consistencia.

Las rebozamos en pan rallado y las ponemos en la sartén o plancha con un poco de aceite de oliva. Dejamos que se doren unos minutos por cada lado.

Podemos tomarlas así, acompañadas por unos boniatos fritos y unas ‘chips’ de zanahoria (todo muy naranja, todo con mucha vitamina A), o podemos montarlas en bollitos con el acompañamiento que más nos guste. La de la foto tiene rúcula y canónigos, tomate, cebolla roja y queso de tetilla. Que lleve salsa o no, lo dejo a vuestra elección, porque con lo sabrosas que están, a mí me encantan solas; pero con una salsa de yogur, mostaza con miel, mayonesa… o el clásico kétchup, también estarán estupendas estas ‘Verduliñas’.

¡Buen provecho!