Aguacate, ‘el Oro Verde’

Nombre que tanto recibe la fruta como el árbol que lo produce, por lo menos en España porque en muchos países sudamericanos diferencian ambos términos llamando Palto al árbol y Palta a la fruta, también es válido el término aguacatero pero raramente se usa.

La palabra aguacate deriva del término ahuacati o awacati que es como denominaban los indígenas mexicanos a este fruto en lengua náhuatl que, actualmente, es la segunda lengua más hablada en México tras el castellano.

En lo que respeta al nombre científico, Persea americana Mill, el genérico proviene del nombre que le daba el griego Teofrasto a un árbol oriental, hoy desconocido, y en honor al semidiós Perseo el tal que le cortó la cabeza a Medusa, que era aquella que en lugar de pelo tenía serpientes y que, actualmente, sería especie protegida. En cuanto al específico no ofrece muchas dudas al ser por su lugar de origen, América.

Está incluido en la familia de las Lauráceas con la particularidad de ser el único integrante de la familia que da un fruto comestible entre las más de 3.000 especies que lo componen, lo que no quiere decir que los demás no sean aprovechables, que sería de nosotros sin hojas de laurel para condimentar el marisco, o sin alcanfor para ahuyentar las polillas, o lo insípido que quedaría el arroz con leche sin canela, en fin…

Es originario, como su nombre específico indica, de América y, más concretamente, de México y Centroamérica, lo curioso es que dependiendo cual sea su procedencia las plantas presentan variaciones y, al margen de la gran cantidad de variedades que se cultivan actualmente (más de 100), podemos dividirlas en 4 grupos, la variedad mexicana, la guatemalteca, la costarricense y la antillana, si bien esta última presenta ciertas dudas pues tanto puede ser una variedad propia de países caribeños como haber sido introducida por españoles o ingleses.

Se trata de un árbol perenne que puede alcanzar los 20 metros de altura, aunque lo normal es que no sobrepasen los 12, en el caso de los cultivadores mantienen los árboles a una altura de 5 metros, de esta manera es más fácil recoger el fruto y la aplicación de fitosanitarios si fueran necesarios. Posee un tronco grueso alcanzando los 60 centímetros de diámetro a la altura de 1,30 metros, que es donde se mide el grueso de los árboles pues, se da por hecho, que en la base el ancho se magnifica a causa de la salida de las raíces, 1,30 metros se considera la altura del pecho en una persona de estatura media, Gasol tendría que agacharse.

Las hojas son de color verde oscuro brillante con la nervación muy marcada por el haz y más clara, marrón-amarillenta, con bellosidades y con solo el nervio central marcado por el envés.

Las flores son muy pequeñas, sobre 0,5 centímetros, de color blanco o blanco amarillento, densamente pobladas de pequeños pelos que se reúnen en inflorescencias denominadas panículas, y alcanzan los 15 centímetros de longitud.

El fruto es de un tamaño considerable, normalmente de entre 15 y 18 centímetros, pero hay casos en que pueden llegar a 33 centímetros, tamaño melón, y que pueden dar para un guacamole a una familia numerosa. El color de la corteza es variable siendo normalmente de color verde oscuro o negro-morado, y tanto ser lisa como rugosa, en cuanto a la forma los hay ovales, globosos y en forma de pera. La pulpa es blanco amarillenta o ligeramente verdosa, y contiene una semilla algo menor que un huevo de gallina.

Es un árbol de origen tropical o subtropical pero muy adaptable a otros climas como el atlántico de nuestras costas, incluso hay variedades que se adaptan a temperaturas bajo cero.

El aguacate, según registros fósiles es un fruto que se consumía, recolectado de la naturaleza, desde hace unos 10.000 años comenzándose a cultivar hace “solo” unos 5.000 años en México y Centroamérica y hace unos 3.000 años en Perú. Tras la conquista de América por los españoles su cultivo se globalizó, llegando a España en 1572 y plantándose en las costas de Valencia y Alicante, y a partir de 1700 se introdujo en África en los países de la costa atlántica.

El mayor productor de este fruto es México con el 40 % de la producción mundial, mientras en España el cultivo de estos árboles se concentra fundamentalmente en las costas de Andalucía, más concretamente en Málaga y Granada, y una importante producción en las Islas Canarias y Levante.

Es uno de los cultivos más cooperativistas que existen por el “reparto de la cosecha”, yo los planto, tú los robas. Debido al alto precio que alcanza, tanto que hay quien lo llama oro verde, es muy apetecible para los amigos de lo ajeno:

Mujer de 50 años detenida en Valencia por robar 3.000 kilos de aguacate que vendía a 1,5 euros que es la mitad del valor en producción, en el caso del verde porque el negro, variedades Hass y Lamb Hass, puede sobrepasar los 4 euros al productor.

Ramón, ex militar, cobra una pensión de 1.700 euros, cifra que redondea con el robo de aguacates de lo que obtiene 100 euros diarios en media hora “de trabajo”. Explica su método al diario digital El Español cual compendio para la iniciación de nuevos delincuentes al efecto.

En Matanzas, municipio del norte de Tenerife un propietario de 1.500 pies de aguacate y una producción de 12.000 kilos solo pudo recolectar 3.500, el resto había sido sustraído, al final cazaron al infractor que fue condenado a 3 años y medio de cárcel.

Estos son unos pocos casos de los múltiples que se producen durante la época de recolección.