¿Realmente somos propietarios de algo?

Antes, se decía que el mundo estaba dividido en dos bloques, el comunista y el capitalista. En el primero de ellos no existía, supuestamente, la propiedad individual, todo pertenecía al Estado para que este repartiera con el pueblo, otra cosa después es cómo se hacía ese reparto y hoy no vamos a entrar en esos “pequeños” detalles.

Por otro lado, estaba el mundo capitalista, al cual se dice que pertenecemos y en el cual se dice que existe la propiedad individual, ¿pero verdaderamente es así? ¿Existe dicha propiedad? Si, ya sé que cuando compramos algo, el dinero sale de nuestros bolsillos, porque si no utilizamos los billetes o el dinero de plástico, (ahora también el virtual), que normalmente nos ha costado mucho ganar, pues no vamos a recibir nada a cambio, bien sean productos o servicios, pero, si es así, ¿porqué tenemos que pagar por traspasar algo que es de nuestra propiedad? o ¿porqué no podemos disponer de nuestras cosas a nuestro gusto y otros si pueden hacer lo que quieran?

Vamos con un par de ejemplos de ambos casos. Por ejemplo, si usted compra una casa, bien nueva o usada, va a pagar una serie de impuestos por ella, pero si al cabo de un tiempo la vende, pues vuelta de nuevo a pagar impuestos, y si esa propiedad se la quiere dejar en herencia a un familiar, pues cuando éste reciba la herencia, de nuevo a pagar impuestos, y sin entrar en la consideración de que durante toda su vida, va a tener que pagar la “contribución” por el derecho de tener en propiedad dicha vivienda. La verdad, que esto resulta muy curioso, estás pagando por algo que se supone que es tuyo, por lo cual ya tuviste que pagar cuando la compraste, y ¿contribución? ¿a que estás contribuyendo? ¿al mantenimiento de la misma o que otros puedan mantener la suya gracias a tú contribución?

Ahora veamos el segundo caso, las fincas, por las que por supuesto también se paga contribución y que no tengas la mala suerte de que estén afectadas por el tendido eléctrico, porque entonces ya es lo más incongruente que te puedas encontrar. Por un lado, tienes que contribuir de nuevo, cómo no podía ser de otra forma, por otro lado, cómo está afectada, no la puedes vender porque nadie la quiere, pero además, o plantas lechugas y que no sean demasiado altas o sino vienen los de la contrata de la subcontrata de la contrata de la compañía eléctrica de turno, entran en la que se se supone que es tú propiedad y arrasan con todo. Da igual lo que tengas en la misma, frutales, árboles centenarios, arboles protegidos o melones, lo dejan todo cómo si un tornado hubiera pasado por allí, porque esa gente, no tiene limitación de ningún tipo, tienen carta blanca para hacer lo que quieran, pero si fuera el caso contrario, ojo con cortar ciertas especies arbóreas, porque aunque estén en tú “propiedad”, si están protegidas, no las puedes cortar, pero los de la luz… En casos cómo estos me pregunto, donde está la propiedad, porque si realmente fuera así, no podrían entrar en ella cómo cucos por su casa, ¿y porqué ellos no tiene ningún tipo de limitación y tú ni puedes cortar libremente en tú finca? Claro, no es tuya, solamente para pagar, porque los impuestos, los sigues pagando igual.


De momento, de lo que si podemos decir que todavía somos propietarios, es de seguir recomendando buena música a nuestros lectores y esta semana os proponemos al proyecto llegado desde la tierra del Conde Drácula, Csillagköd, un maravilloso paseo por la música ambiental y por otro lado, un maestro de la música electrónica de la escuela inglesa, Andy Pickford y además en directo, espero que los disfrutéis.

Csillagköd

All The Time

2016

Cuando escucho una nueva producción del sello Spotted Peccary Music, se que no me va a defraudar, porque bien sea de músicos ya reconocidos con una larga trayectoria a sus espaldas o proyectos que todavía están comenzando, el hecho de estar publicados por éste sello nos garantiza calidad y éste es el caso del que presentamos.

Csillagköd es un proyecto que llega desde Hungría, concretamente desde Transilvania, desde la misma ciudad del Conde Drácula y la persona que se encuentra tras el mismo es el joven Oliver Dombi. El nombre del proyecto es una palabra húngara que significa nébula y es que el compositor es un amante de la música nebulosa, ambiental, espacial, profunda…

Dividido en diez cortes, ‘All The Time’ es un fiel reflejo de las inquietudes musicales del compositor, llevan sus sonidos hacia una perfecta combinación de música ambiental y espacial, realizando un recorrido por las nebulosas de nuestro vasto universo, con temas maravillosos cómo el que abre el disco, “’All Directions’ o el maravilloso paseo espacial de diez minutos de duración que supone ‘Cosmic Ocean’, un verdadero placer para los amantes de estos sonidos.

Éste es el tercer trabajo del compositor, un hombre que promete y que esperemos que nos siga deleitando con estos maravillosos caminos espaciales, ‘All the time’.


Andy Pickford

Works Volume One – Live At Emma 1

1996

Para muchos, el nombre de Andy Pickford resultará totalmente desconocido, afortunadamente, para los seguidores de A Ultima Fronteira, no. Estamos ante uno de los grandes de la música electrónica del estilo de la escuela inglesa, cada trabajo suyo es una pequeña obra maestra.

“Works Volume One – Live At Emma 1” es una recopilación de 8 temas interpretados en directo en el año 1994 en el EMMA, un festival de música electrónica celebrado en la ciudad de Derby en UK, pero además de los temas en directo, en ése trabajo que fue publicado dos años después del festival, el compositor incluye un tema en estudio que ya le gustaría a muchos dj de la actualidad lograr hacer uno de esas características.

Andy Pickford ha sido un compositor que siempre me ha entusiasmado por su forma de aunar lo mejor de la música electrónica (secuencias, drones,..) a los ritmos vertiginosos que en ocasiones nos puede llevar la música dance, pasando por el rock, logrando crear una combinación perfecta entre los estilos que se mencionan y que se ven reflejados de especial forma en directo.

Sin lugar a dudas, éste es un disco excepcional para adentrar en el mundo de Andy Pickford para todos aquellos que no lo conozcan.