Entrevista a ‘Maddison Pack’

El jazz es sinónimo de virtuosismo, de músicos sobrenaturales, que dominan sus instrumentos como nadie. Desde Zaragoza nos llega este cuarteto del es que obligatorio ver y escuchar el enlace que os pongo más abajo ¿Por qué? Por que así entenderás lo que acabo de escribir más arriba y te enamorarás del Jazz… aún más. ¡¡¡Con todos ustedes Maddison Pack!!!

Maddison Pack nace a principios del 2000 en Zaragoza. ¿Cuál fue el germen que os dió vida? ¿Por qué este nombre?
El germen de Maddison Pack es una historia de amistad que se remonta a la infancia. Ernesto Calvo (contrabajista) y Javier Calvo (clarinetista), amigos desde niños, estudiábamos música en el Conservatorio de Música de Tarazona de Aragón (provincia de Zaragoza). Todo comenzó en un concierto que programó el Conservatorio de Música: ‘Tete Montoliu Trio’. En el pequeño Salón de Actos no éramos más de 15 personas. Dos niños, en primera fila, viendo la música que generaban esos tres ‘monstruos del jazz’, fue una experiencia tan impactante, tan vivencial, que desde ese momento el jazz ha formado parte de nuestras vidas.

Fue en 2012 cuando se dieron las circunstancias para que nos decidiéramos a crear un cuarteto de Jazz. Estuvimos curtiéndonos en escenarios durante varios años. El nombre de ‘Maddison Pack’ no tiene mayor secreto que nos gustó como sonaba ‘Maddison’ y le añadimos ‘Pack’ como recuerdo y homenaje al Rat Pack de Frank Sinatra.

La banda dio un salto cualitativo fundamental en 2016 con la entrada en la formación del joven y genial pianista Noel Redolar. Noel, con sólo 19 años aglutina 34 Primeros Premios (nacionales e internacionales), está destinado a ser uno de los grandes pianistas españoles.

La formación se completó un año después en 2017 con el baterista Israel Tubilleja, uno de los grandes bateristas nacionales de su generación. Tuvimos un estreno de lujo, compartimos escenario en el legendario Kenny Barron (piansta de Dizzy Gillespie) y Dado Moroni en la 34º Edición de Jazz de Zaragoza. Recuerdo que volviendo al camerino nos cruzamos con Kenny Barron, se paró en frente de nosotros y nos dijo “Good sound, good sound!”, esto nos hizo pensar que estábamos haciendo las cosas bien.

Sois un cuarteto de Jazz que ha actuado en diferentes escenarios (Festivales, etc) con un éxito tremendo. ¿Cuál es vuestro ingrediente secreto para atraer al público?
Procuramos que nuestra música tenga una gran calidad desde un punto musical: cuidamos muy mucho el sonido acústico como materia prima, así como las improvisaciones que exigen gran control de cada instrumento a nivel solista, y también que el grupo funcione como cuarteto. Pero conseguido esto, vamos más allá. Creemos que actualmente se está haciendo un jazz demasiado “complicado “, “enrevesado”, para que pueda ser disfrutado. Alguien comentó alguna vez que “el exceso de jazz mata al jazz”, quizá haya algo de esto. Sin embargo, nosotros intentamos que la música esté en todo momento conectada con el público, que no pierda el ingrediente popular y que el público no deje de emocionarse con lo que ocurre en el escenario. Por la reacción del público en los conciertos creemos que lo estamos consiguiendo, son directos muy potentes.

¿Cómo veis el panorama del Jazz en España?
El Jazz nunca ha sido una música de masas. En España, además, el Jazz ha pasado siempre como de largo, sigue siendo un desconocido, y hay escaso respaldo institucional. A esto le sumas la crisis sanitaria actual y el resultado es poco alentador. Aun así nosotros somos optimistas porque vemos que en cada concierto el público conecta con nuestra música, se emociona, es una conexión espiritual, mágica. Así que seguiremos en la brecha.

Vuestro último disco ‘626 Club’ contiene muy buena música, con una producción exquisita y un sonido que te deja con la boca abierta ¿Cómo es vuestro trabajo compositivo?
Los siete temas originales de ‘626 Club’ han nacido y han crecido en el escenario, son resultado de años de directos. Nuestra música bebe directamente de ese jazz acústico que ofrecían pequeñas formaciones de los años 40, 50, 60 (Ch. Parker, M.Davis, J. Coltrane, Chet Baker…), donde se oía la cuerda, la madera, melodías íntimas pero también fraseos de gran virtuosismo…, y donde la improvisación es el caldo de cultivo que hace que esta música tenga tanta fuerza y frescura. Se grabaron todos temas en pocas tomas, y los cuatro como si fuera un directo, de ahí la fuerza y frescura del disco.

Pero lo que hace especial al álbum ‘626 Club’ es su índole multidisciplinar. Se armoniza música con literatura, pintura y fotografía. Hemos tenido el privilegio de contar con colaboradores de lujo como el periodista y escritor Antón Castro, con el texto “Una visita al Club de Jazz”, del pintor de arte pop César Sánchez, del dibujante Javi Hernández, del pintor George Ward y el fotógrafo Javier Cruces Puyuelo, ganador de tres premios Goya en fotografía. El resultado es una obra de arte que en su conjunto se podría considerar una pieza de coleccionista.

Nos ha sorprendido la gran aceptación del disco, tanto es así que estamos empezando a trabajar en el siguiente disco con el mismo enfoque multidisciplinar, esta vez acercándonos al género noir y al cómic.

¿Cómo son vuestros conciertos? ¿Os gusta más actuar al aire libre o sitios cerrados? Lo digo por la acústica, el público…
Los conciertos de Maddison Pack son hora y media de genuino jazz y blues, un directo de gran intensidad. Con nuestros temas siempre intercalamos algún tema clásico seleccionado para la ocasión. Cuidamos la puesta en escena, siempre con una imagen de elegancia y estilo. En seguida el público conecta con nosotros, se deja llevar, creándose un mágico ambiente de un soñado club de jazz… y acabamos agotando todos los bises.

En la presentación del disco ‘626 Club’ hemos ido más allá y hemos conjugado música con la lectura del relato del álbum y la proyección de imágenes de las obras de arte (pinturas, dibujos y fotografías) partícipes en el disco. Repetiremos este formato, ha funcionado muy bien.

Respecto al lugar, hacemos conciertos tanto al aire libre como cerrados, pero por nuestro sonido acústico, en salas cerradas es donde mejor se controla, siendo el resultado más óptimo, y la conexión con el público es más rápida. Las salas ideales son pequeños teatros, salas de concierto, salas de casinos, clubs…

¿Qué le diríais a esa gente que está pensando entrarle al jazz y tiene aún dudas de si les va a gustar?
Tiene que acudir primero a los grandes intérpretes de todos los tiempos: Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Thelonius Monk, Louis Amstrong, Benny Goodman, Davis, Chet Baker, Sonny Rollins, J. Coltrane,… y a discos de la época dorada, discos como ‘Kind of blue’ M. Davis, ‘Giant Steps’ J. Coltrane, ‘Time out’ Dave Bruveck… Ir poco a poco, documentarse, escuchando y descubriendo esos momentos mágicos que generaban. Una vez se despierte la curiosidad y deseo por esta música, acudir con espíritu crítico a conciertos, y si es factible, dejarse llevar, es una música para vivirla en directo. Maddison Pack y ‘626 Club’ es todo esto.

Para más información sobre Maddison Pack, nada mejor que visitar su página web.