HIBISCUS, apreciada en la antigüedad por sus propiedades medicinales

Hibiscus rosa sinensis

El género Hibiscus, perteneciente a la familia de las Malváceas, consta de unas 150 especies de lo más variopinto, tanto incluye leñosas en forma de arbustos o de árbol de pequeña talla, como herbáceas que pueden ser anuales o perennes.

Son propias de sitios cálidos generalmente tropicales o subtropicales que se adaptan a climas ajenos a las heladas y, donde hace más frío, se pueden cultivar en el interior de las viviendas, aunque con dudosos resultados, incluso dando por hecho que hay personas con muy buena mano.

El Hibiscus recibe su nombre de la palabra hibiskos con el que Dioscórides denominaba a la Althaea officinalis, otra Malvácea de origen euroasiático, más conocida como Malvavisco, hierba cañamera, bismalva o simplemente altea, que era muy apreciada en la antigüedad por sus propiedades medicinales.

En Galicia se cultivan, casi exclusivamente, dos especies de Hibiscus, el H. rosa-sinensis y el H. Syriacus.

Hibiscus Rosa Sinensis

Es un arbusto o pequeño árbol que mide habitualmente entre los 2 y los 5 metros de altura. Procede de Extremo Oriente de ahí su nombre específico alude a uno de sus lugares de origen, China y viene a significar rosa de China, coincidente con uno de sus nombres populares. Debemos significar que es corriente el nombre sinensis como epíteto relativo a esta nación asiática, pues los romanos llamaban Sinia a este país, de todas formas no es extraño encontrar en algunos casos chinense o chinenesis.

Aparte del mencionado nombre de Rosa de China, se la denomina también como Cayena, Hibisco, Pacífico, Cardenales, Flor del beso y, en en algunos sitios de Latinoamérica con nombres tan engañosos como amapola, tulipán o clavel.

Las hojas son perennes, de color verde brillante por el haz y más claras y mates por el envés, alternas, de forma aovada hasta casi lanceolada, con el peciolo patente y el borde dentado, de tamaño considerable pudiendo alcanzar los 12 centímetros.

Sus flores, sumamente llamativas, pueden llegar a los 15 centímetros, tienen forma de embudo y están compuestas por 5 pétalos en las variedades simples, número que se multiplica en las llamadas dobles, y mostrando una amplia gama de colores, siendo el más común el rojo pero también son abundantes las de color blanco, amarillo, rosa o anaranjado e incluso combinaciones de colores. Los estambres se disponen en una columna que sobresale notoriamente de la corola.

En las Rías Baixas está muy bien adaptado, si acaso, puede perder su carácter de perenne para volverse caduco debido al frío rebrotando en primavera.

La planta es el símbolo nacional de Malasia, cosa bastante normal partiendo de la base que es uno de sus lugares de origen, resulta más extraño y muestra su cosmopolitismo que también lo sea de la República Dominicana, Puerto Rico, o el estado norteamericano de Hawai, de donde son especies importadas. Asimismo también lo es de Barranquilla en Colombia, Tabasco en México, o el estado de Zulia en Venezuela, entre otros.

Hibiscus Siriacus

Arbusto originario del este y sur de Asia, de ahí que su nombre específico aluda a uno de estos lugares como es Siria.

Se conoce popularmente como Rosa de Siria, Malvavisco arbóreo, o Malva Real de Sevilla.

Alcanza los 4 metros de altura y puede cultivarse como arbustiva o bien dejando un solo tronco y formando una copa en el extremo superior.

Las hojas, son caducas, aovadas, normalmente con tres lóbulos aserrados, de color verde oscuro mate por el haz y más claras por el envés. Las flores duran muy poco en la planta, como máximo 2 días lo que compensa con una floración continua, así siempre tendremos flores vivas en la planta y secas en el suelo. Similares en forma a la rosas-sinensis se distinguen por ser sensiblemente menores con un máximo de 7 centímetros, de color morado, blanco, azul y tanto simples como compuestas.

El Hibiscus syriacus, es la flor nacional de Corea del Sur y tanto aparece en emblemas del país como se nombra en el himno de la nación.

Como detalles curiosos del Hibisco, en general, podemos observar que en varios cuadros de Gauguin, durante su estancia en Tahití, podemos observar a algunas señoras que ornamentan su cabeza con una flor en la oreja. Esto no es casual pues tiene su significado, así si la flor está en la oreja derecha quiere decir que está comprometida, si la lleva en la izquierda es que no lo está, y si la lleva en ambas quiere decir que pese a su compromiso no le importaría cambiar. Toda una declaración de intenciones. La flor en cuestión es casi siempre un hibiscus.

Otro Hibiscus, el H. sabdariffa, originario del norte de África hasta zonas subtropicales de este continente y cultivado en América Central, el Caribe y el sudeste asiático, es una planta anual que, aparte de sus propiedades medicinales, se utilizan sus ramas para fabricar arpilleras, y de sus flores se prepara un té, llamado carcadé, en Egipto, donde ‘venden’ que esta infusión solo puede tomarse en su país pues, al atravesar la frontera, el ‘artículo’ se estropea. Posiblemente este licor sea el precursor del GPS. Este mismo fin se le otorga en el resto de los países donde se cultiva.