¿Fumata gris?

Ha llegado el verano y nuestros políticos cómo han trabajado mucho durante esta legislatura, sí, ésa misma que todavía no ha comenzado. Pero como son trabajadores muy esforzados y han realizado un trabajo arduo durante todo éste tiempo, se han marchado, cómo no podía ser de otra forma, de vacaciones.

Por cierto, por si alguien no lo sabía, en éste país hay un cargo político por cada 115 habitantes, mientras que en un país “pobre” cómo Alemania, hay uno cada 800, por eso, los nuestros se esfuerza mucho por entrar en el poder. ¡Perdón!, quería decir por los ciudadanos (no sé en que estaría pensando).

El caso, es que esos esforzados trabajadores se han cogido sus muy merecidas vacaciones, a excepción de su queridísima majestad que ha tenido que esperar a estar en su palacete de Mallorca para pedirle a nuestros representantes que formen un gobierno, me supongo que el aire de las islas es más limpio que el de Madrid porque, con esos días que habían sacado la limitación de Madrid Central, debió entrar todo el mundo y volvió a subir el nivel de contaminación, porque sino, ya me dirán ustedes, porque hay que esperar a estar fuera de la capital para hacer esas declaraciones, ¿será que en el palacete de Madrid no podía invitar a las 600 personas que si estuvieron en el de Mallorca para la cena de recepción?

Otro que está trabajando sin parar, es el actual presidente en funciones, no deja de visitar asociaciones, sindicatos y por supuesto, al que está en las islas y sin hacer publicidad del Falcón, ¿irá en patinete eléctrico que es más ecológico? Tengo la sensación de que no, pero entre paseíto y paseíto, el tiempo va pasando, sigue ganando en popularidad y tengo que admitir, que el otro día me había equivocado con la fumata blanca, porque ahora da más la sensación, de que se está buscando más la fumata gris que la blanca debido a los augurios de las encuentas, y es que en el fondo, los ciudadanos, cómo diría alguno que conozco, importan un comino, lo único importante es seguir en el poder.

Bueno, lo único importante no, ya que a nosotros nos importante nuestros lectores y por eso seguimos recomendando buena música y en esta semana os proponemos, por un lado, Michael Logozar, un exquisito pianista canadiense, y por otro lado, un fantástico compositor japonés, Kenji Kawai, y su banda sonora para Avalon, una película no demasiado conocida, pero con un Kenji colosal, esperemos que os gusten nuestras recomendaciones para degustar tranquilamente en casa, ya que el fin de semana se presenta más de invierno que de verano.

Michael Logozar

Starlight

2017
https://www.michaellogozar.com/index.html

Michael Logozar es un fantástico pianista de origen canadiense, un hombre, que ya hemos disfrutar de sus composiciones en otras ocasiones.

“Starlight” representa su séptimo trabajo en su carrera, un disco que además fue nominado por la Whisperings Solo Radio cómo disco del año.

Estamos ante un trabajo dividido en catorce piezas donde el piano es el auténtico protagonista, un disco de esos íntimos del compositor donde nos muestra toda la belleza que nos puede aportar un instrumento tan fantástico como el piano.

Cómo de costumbre, Michael sabe sacar todo el provecho de la dulzura, de la belleza, de la capacidad para transmitir que tiene éste instrumentos y éste trabajo es una buena muestra de ello.


Kenji Kawai

Avalon

2001

Kenji Kawai es un fantástico compositor japonés especializado en música para películas y anuncios y un gran desconocido en nuestro país, salvo por aquellos seguidores de las películas anime para las cuales ha producido numerosas bandas sonoras.

“Avalon” es una película de ciencia ficción del año 2001, una coproducción polaco-japonesa dirigida por Oshii y fue un fracaso en taquilla, pero la música corrió a cargo de Kenji Kawai y es simplemente espectacular.

La composición de la bso está realizada junto a la orquesta Filarmónica de Polonia junto con sus coros y con la cantante soprano de ópera Elzbieta Towarnicka la que aporta unas voces espectaculares a los momentos más intenso del film.

Estamos ante una impresionante banda sonora, con unos coros que por momentos te dejan sin aliento, en una película que pasó sin pensa ni gloria por nuestra pantallas, pero que merece la pena ver para los amantes de la ciencia ficción y sino, para disfrutar de su maravillosa música.