A punta de vara. Ya está montado el lío

Desde hace unos cuantos años se venían oyendo a lo lejos provocadores tambores de guerra. Esa percusión antojadiza e infantil partía de tierras del Mandeo pero no había encontrado eco en otras latitudes galaicas. El año pasado, el Comité Provincial de Ourense pidió regular la llamada “pesca a punta de vara” y el asunto llegó al Comité Gallego de Pesca en el que varios miembros hicieron constar que es un tema espinoso de difícil regulación en la normativa oficial.

Pero los tambores llegaron a oídos de la Federación Gallega de Pesca, que con su Secretario, Jorge García, a la cabeza, asintieron y apoyaron la propuesta orensana introduciendo una norma que ahora salió publicada en el DOGA y de aplicación para la campaña de pesca de este año: pescando a punta de vara es obligatorio que el sedal -desde la punta de la caña hasta la mosca- mida, como mínimo, la mitad de la longitud de la caña. Es decir, que los que usen caña de 7 metros, deben meter un terminal de 3,5 metros. Esto es cargarse literalmente la pesca a punta de vara, como tal.
Oye, que fue salir en el DOGA y se empezaron a oír otros tambores, éstos mucho más cabreados, con inicio de la “tamborrada” en las tierras del Furelos. Los ecos tamboriles ya están llegando a otras latitudes donde esta modalidad de pesca tiene muchos seguidores. Y, me consta, que ya está en marcha una recogida de firmas para intentar abolir la medida aprobada este año.

Esto tiene la misma explicación que la calamitosa, a la par que alucinante, prohibición del triple en el risco, medida delirante que sólo estuvo en vigor un año ya que ningún estudio científico ni la experiencia de los pescadores avalaban que los salmones entrasen al atávico señuelo. La Xunta fue receptiva y anuló una medida que había cabreado a muchos pescadores de risco que veían como el Comité de Pontevedra se salía con la suya sin ningún rigor científico.

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Y es que una medida de tan hondo calado no puede partir de ningún reducto extremista. Las medidas valientes se toman desde el diálogo, desde el debate, jamás desde la inquina prohibicionista para que todos estén obligados a pescar como quieren sólo unos pocos.

De cara a la pesca sostenible y en aras de una gestión optimizada, cuando se regula con cupos y número de permisos, limitar artes en razón de su mayor o menor eficacia es absurdo, pues por muy eficaz que sea una técnica, cuando se alcanza el cupo de capturas el pescador debe retirarse. Si a pesar de ello se regula es porque implícitamente se reconoce la falta de capacidad para hacer cumplir la norma (Cobo dixit). Ah, claro, como no podemos vigilar a esos que llevan todo lo legal y lo ilegal, la normativa de este año va contra ellos pero dándole la patada en el culo a quienes pescan a punta de vara dentro de los límites de la ley e incluso devolviendo las truchas. Una vez más, pagan justos por pecadores.

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He visto en los últimos días, diversos foros en los que la medida aprobada no ha tenido una buena repercusión en el colectivo, que se diga; incluso en foros especializados de pesca a mosca hay críticas a la puñetera longitud del sedal.
Antes de aportar soluciones, permítame el lector que repare en el tema de las ninfas ya que hay pescadores que creían que también las habían prohibido y no es así. Se prohíbe usar plomadas para lastrar los aparejos de ninfas pero los pescadores, como somos muy inteligentes, ahora plomamos las ninfas directamente y resolvemos el problema por el artículo 14.

Apliquen los pescadores el mismo artículo para solucionar el asunto del sedal en la punta de vara y, en vez de meter un sedal con la mitad de la longitud de la caña, metan un carrete pequeño –de esos de cebo- en el extremo trasero de la caña, inviertan el sedal y pásenlo por el interior de la caña sacándolo por la puntera unos 30, 40 u 80 cms, lo que desee el portador de la caña, o, si me apuran, cojan una caña de cebo tradicional –con carrete y anillas- y pesquen con el hilo que quieran...

Estarán pescando a cebo pero con una mosca en vez de la lesiva miñoca.

¡Acabouse o conto!

Miguel Piñeiro

Escritor, periodista y editor

miguelpesca.com