El rincón del Cinéfago

Asesinato en el Orient Express

Este fin de semana ha llegado a nuestras carteleras la que es ya la quinta (o puede que sexta, no he conseguido confirmarlo) adaptación al cine de una de las obras más leídas de la famosa escritora inglesa Agatha Christie: Asesinato en el Orient Express.

Y ese puede ser precisamente su gran hándicap. El hecho de ser una obra tan conocida puede jugar en su contra ya que, por un lado, las expectativas son muy elevadas y por otro puede perder completamente el factor sorpresa de la historia para todos aquellos que ya conozcan su desenlace, ya sea por haber leído el libro o por haber visto alguna de las adaptaciones anteriores. Por mi parte he de decir, no sin cierta vergüenza, que no me encontraba en ninguna de las dos situaciones, por lo que he podido disfrutar de la película en su plenitud y asombrarme con un desenlace de la historia ciertamente inesperado.

La suerte de los Logan

Creo que ya lo he mencionado en alguna ocasión: hoy en día ir al cine sin expectativas y sin tener ni idea de lo que vas a ver es una de las mejores experiencias cinematográficas que podemos vivir. Entre las mastodónticas campañas publicitarias, los trailers que te destripan las películas y la escasa originalidad de estas, cualquier sorpresa, por mínima que sea, es bienvenida.

 Ha sido por esas circunstancias y no por otra cosa que La Suerte de los Logan no ha resultado una decepción. No es que nos encontremos ante una muy buena obra cinematográfica, ni mucho menos, pero estoy seguro que si hubiese ido al cine sabiendo de qué iba la película, no esperaría menos que un film a la altura de alguno de los trabajos de su director, Steven Soderberngh, como Traffic o cualquiera de la saga Ocean's, de la que, por cierto, tiene en preparación una nueva entrega protagonizada por mujeres.

La Torre Oscura

Siempre he sido un gran fan de la obra de Stephen King, aunque es cierto que siento mayor predilección por su vertiente de literatura de terror o suspense más que por sus incursiones en el género fantástico. Es por ello que la temática de La Torre Oscura nunca me ha llamado demasiado la atención; una extraña mezcla de géneros que incluyen palos tan dispares como la ciencia ficción, el western, el terror o las aventuras, por citar algunos. Además, el vasto recorrido de la obra que el propio King considera su Obra Magna, ha hecho que La Torre Oscura se encuentre entre ese grueso de libros del escritor de Maine que todavía no me he animado a leer.

Dunkerque

Es innegable que hay ciertos directores que tienen un don para no pasar inadvertidos con ninguno de sus trabajos y Christopher Nolan es sin duda uno de ellos. Puede gustar o no gustar su estilo, eso es otra cosa, pero no deja indiferente. Además, lo mismo te crea una de las sagas más importantes y de más calidad del cine de superhéroes (Trilogía del Caballero Oscuro), que una magnífica cinta de ciencia ficción (Interstellar) o remueve los cimientos de la realidad como en Origen. Y son solo unos ejemplos.

Llega de noche

Una de las peores cosas que te puede pasar cuando vas al cine es que la película no tenga absolutamente nada que ver con lo que te han vendido. Cuando esto pasa, el resultado suele ser una tremenda decepción. En el sentido opuesto, el único ejemplo que consigo recordar de los años recientes es Passengers de Morten Tyldun y, si me remonto muy atrás en el tiempo, también puedo poner como ejemplo a Pequeña Miss Sunshine de Jonathan Dayton y Valerie Faris.

Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Los superhéroes más irreverentes y gamberros (con permiso del mercenario bocazas Deadpool) vuelven a surcar la galaxia para hacer de las suyas y salvarnos a todos, una vez más de una gran amenaza. La película sigue la estela marcada por su predecesora entrando en materia desde el principio ya sin el lastre de toda primera parte, que tiene que entretenerse en la presentación de los personajes.

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