I Forum Transfronterizo

II Concurso de Relatos Curtos sobre música galega de «O Son do Pazo»

A cuarta edición do Festival Intercéltico «O Son do Pazo» celebrarase na contorna do Pazo de Mos o venres 31 de agosto e o sábado 1 de setembro de 2018, pero a programación paralela xa botou a andar coa convocatoria do segundo Concurso de Relatos Curtos sobre a música galega, iniciativa dirixida a rapaces e rapazas con idades comprendidas entre os 6 e 12 anos coa intención de espertar, nos máis cativos, o interese pola cultura e as tradicións de Galicia.

  • Publicado en Mos

Dous estudantes de Goián, finalistas do «VI Certame de Relatos Curtos» da FANPA

Dous estudantes de sexto curso do CEIP «Pintor Antonio Fernández» de Goián, no concello de Tomiño, veñen de ser seleccionados como finalistas no Certame de Relato Curto, organizado pola Federación Provincial de Anpa de Centros Públicos de Pontevedra (FANPA), convocatoria á que se presentaron, nesta sexta edición, un total de 1.098 traballos. Os relatos serán editados nun libro pola editorial Kalandraka xunto ao relato feito expresamente para o certame polo escritor Antonio García Teijeiro.

  • Publicado en Tomiño

El Paraíso está a dos metros bajo tierra (XXI)

XXI.
En el instante en que el Land Rover encendía las luces y arrancaba con los dos policías y el cabo, el Rector cruzaba el atrio a buen paso gritándoles que esperasen. Hablaron por la ventanilla.
─Inspector, tiene una llamada telefónica de Orense. El comisario está al teléfono, desea hablar con usted, y si me permite el comentario, creo que no está de buen humor. Le llamó hará algo más de una hora, pero no pudimos localizarle.

Su mal humor es parte de su trabajo, pensó Romasanta.

El Paraíso está a dos metros bajo tierra (XIX)

XIX.
Detuvo el BMW en el arcén siguiendo las indicaciones del guardiacivil. El 4x4 estaba detenido unos metros más adelante y otro agente contemplaba la escena con las piernas abiertas y los pulgares metidos en el cinturón. Un velo blanquecino grisáceo teñía el azul celeste hacia el norte. Un incendio tal vez. El guardiacivil se aproximó al vehículo e hizo un saludo reglamentario al conductor. La ventanilla ya estaba bajada.

El Paraíso está a dos metros bajo tierra (XVIII)

XVIII
Al meter las manos en el bolsillo para sacar las llaves del coche lanzó un juramento. Fran tenía las llaves, puesto que era quien había conducido desde Orense. Volvió a maldecir mientras palpaba lo que tenía en el bolsillo y al sacar el tubo de pastillas se dio cuenta de que había olvidado pedirle información a Ávila sobre el medicamento. Volvió a maldecir. Decididamente, sus despistes no le facilitaban el trabajo.

El Paraíso está a dos metros bajo tierra (XVII)

XVII
Un individuo enorme y calvo y trajeado se paseaba por el cuarto y Romasanta le veía agacharse y caminar un trecho agachado como si olfatease el suelo que recorría y acercaba tanto la cara a los libros de la estantería que parecía olerlos más que mirarlos y después se giraba y se acercaba a la cama y se inclinaba sobre él. Romasanta podía verle a través de una línea diminuta abierta de los párpados y contenía la respiración para que el desconocido no supiese que no dormía.

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