Trhilo de Tongobriga en Freixo-Marco de Canaveses (Portugal)

Historias de un viernes, pero no un Viernes cualquiera

─Tienes razón. Terror debe ser feliz en su nuevo hogar.

Al llegar a casa Balú esperaba en el jardín. Ella no tenia claro como presentarle a Terror, así que decidió mandarme de avanzadilla.

─Entra tú primero y explícale a Balú lo que ha pasado. Después lo haremos nosotros.

No estaba de muy buen humor. Quería saber donde habíamos estado todo este tiempo y porque no había ido con nosotros.

─Iba a enseñarme la casa de mi adoptante pero la cosa se complicó ─le dije.

Le expliqué a grandes rasgos nuestra aventura y el rescate del negrito. Lolo escuchaba con los ojos muy abiertos, pero él apretaba los suyos y olisqueaba, quizás para descubrir el olor de la mentira.

En ese momento se abrió la puerta y ella entró con Terror. Mis dos amigos gruñeron ostentosamente, mientras nuestro nuevo compañero agachaba las orejas en señal de sumisión.

─Bueno chicos, este es Terror. Será nuestro invitado mientras le buscamos un nuevo hogar.

En su cara había preocupación, sabia exactamente lo que pensaba. Ahora ya no tendría que buscar un hogar solo para mi sino también para el nuevo. La cosa no pintaba sencilla.

─Hoy dormirá fuera, le prepararemos una cama. Mañana cuando este duchado y revisado por el veterinario, lo hará con vosotros.

En esta casa ya empezamos a ser multitud. Esta claro que aquí sobramos algunos. Pero yo no pierdo la esperanza de llegar a ocupar un huequecito en su corazón para siempre.

─Venga, cuéntanos todo desde el principio. La historia de ese grandullón me interesa. No parece que lo haya pasado muy bien hasta ahora. Pero quiero estar preparado por si hay algún problema ─me ordenó Balú

Y así, mientras se me cerraban los ojos por la tensión y las horas que eran les conté paso a paso todo lo que habíamos hecho desde que salimos de casa. Sabia que allí fuera, en la terraza de la cocina sobre unos cojines y mantas, descansaba el rescatado, ajeno a cualquier preocupación por primera vez en su vida.

─He estado pensando ─dijo ella mientras abría la puerta─ que el nombre de Terror ya pertenece al pasado. A partir de ahora le llamaremos Kazán.
─¿Kazán? ¿Qué nombre es ese?
─No me mires así, es un nombre precioso, la capital de Tartaristán, mi utópico y futuro lugar de vacaciones. No se hable más, será Kazán a partir de hoy.

 


Trilho de Tongobriga en Freixo-Marco de Canaveses (Portugal)

Nuestra ruta de hoy comienza en la freguesia de Freixo en el Concello de Marco de Canaveses en el Distrito de Porto. Descubriremos una magnifica combinación de historia y naturaleza, donde las piedras graníticas, cortadas y pulidas con precisión, encajan una sobre la otra igual que encajan los retazos de historia de esta “civitas” romana. Aunque no es mucho lo que se sabe de esta antiquísima ciudad , ya es citada por Ptolomeo situándola dentro del territorio de los Callaeci Bracari (gran federación tribal celta asentada en la esquina noroccidental de la península Ibérica).

Atravesamos el pueblo de Freixo entre sus callejuelas adoquinadas y casas restauradas y descendemos para observar las ruinas de construcciones castrejas, restos de la antigua muralla y la necrópolis.

Bordeamos, ahora, parte del perímetro exterior vallado para recorrer un bosque de pinos arrasados recientemente por el fuego y que en suave ascensión nos lleva hasta la Capilla da Señora Aparecida. Los susurros de Ptolomeo nos acompañan mientras dejamos atrás la ciudad romana.

 

─Que esta pequeña capilla incrustada en la enorme piedra granítica no os distraiga de todo lo que dejáis atrás. Con cerca de 3000 habitantes Tongobriga disponía de un imponente Forum bordeado, en una de sus caras, por una columnata de piedra donde se situaban las tiendas de los comerciantes. Su templo, plaza, y resto de edificios componen mas de 9500 metros cuadrados construidos en el siglo II d.c. en época del emperador Trajano.

Ascendemos hasta el “cruceiro” que corona este pequeño montículo y desde aquí , poco a poco, a través de Covas de Cima, con sus cultivos ,casas y “espigueiros”,llegamos a la zona del río del mismo nombre. Varios molinos aprovechaban el agua del arroyo para moler, aunque en la actualidad se encuentran en desuso. Agua que corre perdida en busca del mar, arrastrando nutrientes depositados en las orillas de cauces semiolvidados, invadidos de maleza donde se refugian pequeñas alimañas ocultándose de los depredadores.

─Aunque el agua ha sido importante para la subsistencia a lo largo de los siglos, no me podréis negar que el sistema de termas que teníamos en Tongobriga no eran dignos de admiración. Eran publicas, y aunque comenzaron como un pequeño balneario esculpido en un afloramiento granítico denominado “Pedra Formosa” pronto fue abandonado para construir a su lado las Termas con mayúsculas. Semejantes a las de Pompeya , con su sala de agua fría “frigidarium”, templada “tepidarium” y caliente “caldarium”, sauna y sala de masajes “unctorium” y un jardín exterior “palaestra” con piscina al aire libre “natatio”. ¿que os parece?, nada que envidiar a vuestros actuales spa, y todo ello en el siglo II d.c. Esta “civitas” de apenas 3000 habitantes , que en la actualidad sería consideraba un pueblo ,contaba con todas las comodidades de una gran ciudad de vuestra era.
Todos reflexionamos sobre los avances de la cultura romana que se fueron perdiendo, poco a poco, mientras avanzábamos hacia la edad Media.

Seguimos por la orilla del rio Covas. Su levada de agua que conduce la vida del oro liquido a los campos de cultivo nos enseña otra de sus joyas “las poldras”. Estos piedras sobre el rio, permiten su travesía sin que el caudal de agua quede embalsado. Facilitan el paso y la vida acuática apenas sufre contratiempos. Desde su zona exterior la caída del agua, en cascadas paralelas , cristalinas y sonoras nos envuelven, despertando sensaciones que solo la naturaleza en estado puro consigue arrancar de nuestros corazones. A cada salto que damos para atravesarlas algo se agita en nuestro interior, una mezcla de miedo a caer y esperanza de que lo que está por llegar, al otro lado, sea todavía mas hermoso que lo que queda atrás.

El camino de tierra, cubierto de hojas secas cruje bajo nuestros pies mientras nos dirigimos a la aldea de Fontes. No ha llovido mucho pero el verde de los nuevos brotes y del musgo resplandece como minúsculas esmeraldas recién extraídas de las minas del oriente egipcio.

─Hablando de minas y excavaciones no puedo dejar de mencionaros la necrópolis de la ciudad. Aunque está situada “puertas afuera”, las sepulturas escavadas muestran la predominancia del rito de incineración en la época. Vasijas, jarrones e incluso platos acompañan a las urnas donde se depositan las cenizas. Pequeñas fosas recogían las piezas que después se tapaban con losas de piedra y tierra.

Entramos en la aldea de Fontes y nos detenemos a degustar las ricas “compotas”artesanas, la miel y el “pan de broa”. Estos manjares naturales están a la venta para los visitantes. Así que si tenéis hueco en las mochilas no dejéis de llevaros algún tarro de mermelada o pan de maíz. Con las energías cargadas del dulce manjar caminamos dejando atrás campos de cultivo y pinares con escasez de árboles. La senda se delimita entre muros de piedra, y antiguos escalones labrados en la piedra que nos elevan hacia Tongobriga. La retama en flor, blanca como la nieve atrae a las abejas rogándole una rápida y prolífica polarización.

─Solo me resta hablaros de la área habitacional. Poco es lo que han excavado hasta ahora, pero se muestran importantes hallazgos respecto a la recogida , drenaje y canalización de agua. Restos de construcciones del siglo I sobre las que se levantaron otras un siglo más tarde. Grandes descubrimientos y sorpresa aguardan todavía bajo las toneladas de tierra que cubren las ruinas de tan magnifica ciudad.

Me despido de vosotros para que podáis realizar la vista guiada al recinto, mientras yo regreso a mi Alejandría querida.

Después de la visita solo nos queda acercarnos hasta la Iglesia parroquial de Santa María de Freixo que se asienta sobre la antigua basílica paleo─cristiana del siglo V.
Con un pavimento ricamente decorado con teselas de seis colores, hace de este suelo una autentica joya. Lo más curioso del exterior del templo son las marcas que limitan el espacio que la antigua basílica abarcó.

Sintiendo bajo nuestras botas las vibraciones de los pasos de miles de sandalias romanas camino del Forum o las Termas, o simplemente disfrutando de los paseos que Tongobriga les ofrecía, nos llevamos nuestro pequeño granito de conocimiento aprendido en esta ciudad desconocida para la mayoría de los visitantes. Diamante en bruto para los amantes de las culturas de antaño aderezado con un poco de naturaleza viva.

Y así ,despidiendo a Ptolomeo y a la freguesia de Freixo, terminamos nuestra ruta de hoy, a la espera de más descubrimientos.

Ficha técnica

Dificultad: Fácil
Circular:
Tiempo estimado: 3 horas
Distancia: 8 kilómetros
Ruta marcada:
Guías: Elos da Montanha
Fotos: José Rodríguez Pérez
Enlace Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=16953640