Ruta da Devesada da Rogueira en O Courel (Lugo)

Mirador de Polín Mirador de Polín

Historias de un viernes, pero no un Viernes cualquiera.

Después de ese maravilloso desayuno, galletitas mojadas en leche, el día comienza para nosotros. Ya no truena pero el cielo está negro y hace mucho frio. Estoy deseando saber los planes que tiene para nosotros. Ella ha vuelto a subir a la habitación y todos corremos en tropel detrás. Se mete en un cilindro de plástico y un chorro de agua le cae sobre la cabeza. ¡Qué horror, mojarse a estas horas!. No pienso acercarme mucho no vaya a ser que se le ocurra meterme ahí.

Volvemos a bajar a toda velocidad por las escaleras. Se tiene que agarrar a la barandilla porque casi la tiramos. Se nota excitación en el ambiente. Todos queremos salir a la calle, bueno el blanquito creo que no, preferiría un plan de sofá y manta, pero por no separarse se ella irá al fin del mundo.

Con los collares puestos, porque en casa siempre nos los quita, y las correas en la mano, la puerta al mundo exterior se abre.

─¿Hoy donde nos llevará?─ le pregunto a Lolo.
─Eso nunca se sabe, es siempre una sorpresa.
─Qué pesado con saber a donde vamos, que mas dará, el caso es salir, ver y oler cosas nuevas─ gruñe Balú.

¡Qué manía me tiene el tío éste, no puedo abrir el hocico sin que gruña!

Nos encaminamos entre las huertas pero en vez de girar a la ecopista nos lleva hacia las viñas.

─Hoy vamos hasta el río por si algún valiente quiere bañarse─ nos dice ella entre risas. Espero que sea una broma porque yo no me meto en el río ni loco.

Atrás dejamos los campos cultivados, y por unas carreteras que apenas pasan coches llegamos al Miño. Pasamos la zona de merendemos y una rampa da acceso al agua a modo de embarcadero. Allí nos acercamos , yo por supuesto a beber, el resto creo que ni eso, Balú le tiene fobia al agua.


 

Ruta da Devesada da Rogueira en O Courel (Lugo)
La ruta de hoy comienza en la parroquia de Moreda en el Concello de Folgoso do Courel (Lugo). La estrecha y escarpada carretera que nos trae desde Folgoso es el preludio de las maravillas que nos encontraremos en esta ruta. Porque O Courel es uno de esos lugares que cuando lo visitas por primera vez sabes que regresarás con frecuencia. Partimos desde a Aula da Natureza de Moreda. Aquí podréis informaros de las diferentes rutas a realizar en la zona. Nosotros hemos decidido unir la ruta 1 y 2 de la devesa. Estos bosques de tipo atlántico están orientados al norte. Su diversidad de especies tanto en flora como en fauna los hacen únicos, y aunque ya son escasos en la Sierra do Courel, los pocos que sobreviven lo hacen el laderas muy empinadas y húmedas. Arrastrar los pies y escuchar el crujido de las hojas bajo nuestras botas, mientras el aroma de la humedad del suelo asciende hasta nuestro olfato, es una recompensa suficiente para el viaje que vamos a emprender. Porque atravesar la devesa es mas que una ruta de senderismo, es una expedición hacia la vida primigenia.

El camino de tierra nos lleva hacia la valla ,que cierra el paso a los animales, y traspasa la frontera invisible hacia el bosque de castaños. Ejemplares centenarios vigilan el Reino da Rogueira. Sus ramas se alzan en armas, expectantes defensores contra intrusos de corazón oscuro. Si llegáis para disfrutar de la Naturaleza, avanzad, pero si lo hacéis para dañarla, entonces, de aquí no podréis pasar. Los erizos serán bombas, y las ramas espadas de gloriosos guerreros con 1.000 batallas ganadas. Con nuestro corazón limpio traspasamos la linde para dejar atrás un antiguo “sequeiro” de castañas. Todavía en pie pero, probablemente, con su oficio olvidado, sirve de bastión a la fortaleza vegetal.

Proseguimos el camino hacia la segunda linea defensiva del bosque, esta vez los robles, de al menos dos especies, siguen ensombreciendo y llenado de humedad la atmósfera de la devesa. Tanto antiguos ejemplares como nuevos retoños cubren sus troncos de verdes líquenes. En el suelo ,entre bellotas y helechos, brota la vida. Plantas aromáticas perfuman el aire puro que nos envuelve paso a paso, renovando el flujo de la sangre, porque , aunque el camino se empina poco a poco, nuestra vitalidad aumenta. A diferencia del curso del río, que permanece seco, la vida revolotea a nuestro alrededor. Los pequeños aguijones de los insectos se clavan en busca de nutrientes, un equilibrio perfecto entre los habitantes y los intrusos en el ecosistema.

Cruzamos el puente sobre el cauce seco, el camino tiene cada vez con más desnivel y está ,ahora ,bordeado por acebos. Sus hojas punzantes y de un verde intenso y brillante trazan la estrecha senda. Formaciones rocosas con pequeñas cuevas nos recuerda que estas han sido excavadas y removidas hasta las entrañas en busca de oro en la época romana y durante la Edad Medía se multiplicaron aquí las “ferrerias”. En esta zona se encuentra la “Cova do Vello” con aguas subterráneas y las grutas de “O Oso” que están consideras un habitáculo rupestre.

Otra vez cruzamos el río sobre otro puente de madera. El agua es escasa y la cascada retumba suavemente por la falta del líquido elemento. Aquí el tritón ibérico y la rana patilarga refrescan sus cuerpos. Estos 3 kilómetros cuadros de bosque primario no solo maravilla por su flora, el bosque protege y acoge a corzos, martas, comadrejas, hurones, garduñas, gatos monteses y lirones.

El ascenso , en esta zona, hacia “a fonte do Cervo” atraviesa entre hayas y tejos. Estamos alcanzando nuestra primera máxima cota. Las mochilas tiran de nosotros hacia atrás mientras nuestras manos casi tocan el suelo. Las preciosas hojas estriadas de las hayas se agitan sobre nuestras cabezas mientras los punzantes picos de los tejos vibran con la brisa del viento. Los susurros del bosque alimentan a las criaturas que lo habitan , una sinergia que fluye enlazando la savia y el polen de las plantas con los deshechos de los animales. Jamás podrán separarse en este bosque mágico de las montañas lucenses.

Un sendero en zig-zag, estrecho y con una considerable inclinación hace flaquear las piernas, dificultar la respiración y bombear el corazón. Quizás el esfuerzo o quizás la belleza de estos árboles cincelados por la mano de los elementos es lo que mueve nuestra sangre renovada de una punta a otra del cuerpo.

Llegamos al punto donde la ruta 1 y 2 de la Devesa de unen. Si continuamos hacia la izquierda realizaríamos la 1 hacia el Alto do Couto, y si seguimos por nuestra derecha seguiremos el itinerario de la 2. Esta última es la opción que elegiremos .Con un camino más sencillo nos recuperamos del esfuerzo para un poco mas adelante desviarnos de nuestra ruta unos 200 metros hacia a Fontes do Cervo o “Fontes da Fame” como las llamaban los lugareños ya que sus aguas servían para abrir el apetito. De la pared de roca manan dos chorros , uno incoloro de aguas calcáreas y otro rojizo de aguas ferruginosas. El contraste de colores sobre la piedra semejan un lienzo, donde la mano del pintor combina sus colores caprichosamente, anaranjados y ocres como los bosques de la devesa en otoño.

Desandamos el camino y continuamos hacia la izquierda, y nos damos cuenta que poco a poco abandonamos el bosque y los árboles son cada vez mas escasos. En un pequeño saliente nos permite disfrutar de las vistas, la panorámica es impresionante, pero lo mejor está todavía por llegar. El camino de piedra suelta desciende suavemente hasta la nueva bifurcación. Los paneles indicativos no se leen, pero si seguís de frente atravesando una antigua cantera llegamos hasta el Mirador de Polín. Suspendido encima de la Devesa apreciamos la densidad arbórea sobre las inclinadas laderas, así como todo el valle del Lor, Moreda, Parada y Seoane. También Formigueiros, Serra da Escrita, Monte Cido y Teso das Papoulas. El aire que recorre el valle y roza las puntas de los arboles asciende en un viaje infinito hacia el mirador, acercándonos el espíritu errante de los protectores del Reino. Allí abajo silencioso sobrevive un bosque único lleno de vida, ajeno al infierno del fuego pero no a la falta de agua. Porque sus arroyos secos y sus cascadas y fuentes sin apenas agua ruegan por un invierno lluvioso que le permita recuperar todo su esplendor.

Retrocedemos de nuevo hasta el cruce de caminos para emprender la ascensión hacia la Campa de Lucenza. Un amplio sendero de piedras despojado de todo tipo de sombras deja al descubierto a nuestra derecha otra impresionante panorámica. Las lomas de las laderas se superponen hasta donde alcanza la vista. El sol ahora cae sobre nosotros como antes caía la sombra del bosque. Y mas adelante otro cruce de caminos. A la derecha la ascensión a Pia Paxaro. De frente el descenso a la laguna Glaciar de Lucenza y el pueblo de Seara y a la izquierda la pista forestal que ascendiendo nos llevará a una nueva panorámica de la Devesa y del Mirador de Polín. Éste, allí a lo lejos deja testimonio de nuestra gesta. Formigueiros de frente, solo es necesario descender para encontrar la señal que indica el camino de subida al Pico. Son 10 minutos de ascensión para situarnos el el punto mas alto de O Courel, 1.643 metros de altitud para divisar los valles de O Courel, los Ancares, las Médulas, Peña Trevinca y la Sierra de Queixa.

Volvemos a la senda principal, Las montañas tapizan de verde toda la parte derecha de la senda . Y justo frente a nosotros, donde dos laderas confluyen, una fila de árboles dibuja el contorno de la unión. La hermosa y perfecta linea desciende hasta el fondo del valle tupida y esbelta combinando sus verdes tonalidades con los ocres que comienzan a surgir de las lomas de las montañas. Un paisaje infinito donde jamas pierdes la visión de una última montaña nos lleva al próximo cruce. Giramos a la izquierda para, a través de otra pista forestal ,encaminarnos al Alto do Couto. Es largo el descenso, que en algunos tramos debemos hacer con cuidado. Una vez llegamos al Alto las indicaciones son nulas, por lo que tendréis que salir a la carretera y girar a la izquierda para ,unos metros mas abajo, encontrar la señalización de entrada a la ruta 1 de la Devesa. Volvemos a adentrarnos en el bosque donde las zarzas cargadas de moras decoran los troncos de los avellanos y madroños. Poco es el camino recorrido cuando, ahora si señalizado, tenemos la opción de ir de frente hacia las Fontes do Cervo o bien girar hacia la derecha por el camino que nos llevara de nuevo a Moreda. Esta segunda opción es la nuestra. El camino se ve recientemente desbrozado y con ese olor de la hierba recién cortada todavía flotando en el ambiente recorremos los kilómetros que nos quedan para llegar a Moreda Maior. Atravesamos un pequeño manantial donde la luz del sol se refleja en las gotas de agua que saltan entre de las piedras.

La aparición de varias construcciones de pizarra a ambos lados del camino nos indican que estamos en Moreda Maior. Dedicadas al cobijo del ganado, muchas de ellas están en ruinas pero otras se mantienen en pie e incluso en uso. Llama la atención la falta de cualquier tipo de producto para la unión de las piedras en la construcción. La sensación de que ,como en el cuento, si soplas caerán enseguida queda desmentida con la anchura y solidez de sus paredes. De un grosor sorprendente están hechas para proteger de las inclemencias meteorológicas o del posible ataque de depredadores.

El descenso es continuo hasta la llegada al pueblo de Moreda. Pasamos delante de su casa de turismo rural para encaminarnos al punto de inicio, el Aula de Natureza de Moreda. Y aquí termina nuestra ruta de hoy, deseando ya volver a O Courel.

Ficha técnica

Dificultad: Moderada
Circular:
Tiempo estimado: 6 horas
Distancia: 16 kilómetros
Ruta marcada:
Fotos: José Rodríguez Pérez
Enlace Wikiloc: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=19449374