¡España va bien! (Segunda Parte)

Se acostumbra a decir que segundas partes no son buenas, pero es que esta semana viendo los mentideros españoles, ¡perdón!, quería decir los noticiarios españoles, me tengo que seguir reafirmando en la frase de que España va bien. Ahora que Venezuela parece que comienza a estar en su lugar, es decir, en el otro lado de ese pequeño charco llamado Océano Atlántico, pues los habitantes de éste país, nos permitimos el lujo de atacar a nuestra principal fuente de ingresos, es decir, el turismo.

No soy, todo hay que decirlo, un defensor del turismo que se ha fomentado en éste país durante los últimos años, ese turismo de sol y borrachera. Pero no todo el turismo es así y precisamente, no están atacando a ese turismo, sino a aquel que viene normalmente a disfrutar de nuestra cultura, de nuestros paisajes, de nuestra gastronomía, de nuestra hospitalidad la cual comienza a quedar en entredicho. A ese turismo que diariamente deja miles de euros por no decir millones de euros en nuestro país, y no sólo para las arcas del Estado, sino para los pequeños y grandes comerciantes, para las pequeñas y grandes empresas, para todos esos que la fin y al cabo están creando esos puestos de trabajo tan necesarios.

No nos olvidemos de una cosa, la industria en éste país la hemos matado, así con todo el significado de la palabra, quedando escasos reductos que sobreviven en cuenta de rebajar los sueldos de los empleados y estamos viviendo de los servicios. Sí, la gallina de oro en estos momentos es el turismo, así que España tiene que ir muy bien para que nos permitamos el lujo de disparar a nuestra gallina de oro. Lo curioso de la situación es que todos esos que están provocando esos altercados contra los turistas, con pegatinas, insultos, manifestaciones y daños materiales (esperemos que no lleguemos a los personales), me pregunto cómo se consideran cuando van a otra región o a otro país, serán viajeros, no sé si de otra galaxia, pero claro, no serán turistas, porque seguro que no llevan sus móviles para hacer fotografías, seguro que no visitan los típicos lugares de turistas, solamente estarán en valles alejados de las poblaciones dónde sólo exista hierba y árboles para ver, no vaya a ser que exista algún momento y dejen de ser visitantes para ser turistas...


Con turistas o sin turistas, lo que si vamos a hacer aquí, es seguir recomendando buena música para que sigáis disfrutando del verano, por un lado el precioso sonido del piano de la mano de Charles Denler, por otro lado, el no menos bello sonido de Merrill Collins, así que esta semana, música para disfrutar de la belleza.

 

charles denlerCharles Denler
One Drop Became An Ocean
2017
http://www.charlesdenler.com/

El nombre de Charles Denler no resultará demasiado conocido para la mayoría, pero es un prolífico compositor que ha colaborado en innumerables bandas sonoras, además de sus trabajos en solitario y haber ganado en dos ocasiones el premio Emmy.

«One Drop Became An Ocean» es un precioso trabajo, donde las hermosas melodías del piano son las predominantes, aunque el disco está compuesto cómo una suite para piano y orquesta de cámara, así que no sólo el piano es el instrumento que aquí nos encontramos.

Grabado junto con la «City Prague Philharmonic Orchestra», Charles Denler nos propone una preciosa banda sonora donde el océano es el protagonista, cómo el mismo nos indica, el agua de los océanos siempre ha tenido una carácter muy especial en su vida, ya que en muchas ocasiones de la misma estuvo viviendo cerca del mismo y formaban parte de su propia banda sonora, así que en éste disco le dedica una, y es que aunque el trabajo no forme parte de ninguna película o serie, es una hermosa sintonía par acompañar a cualquier bello film, desde su comienzo hasta su fin, un bello disco para acompañar la sintonía de la vida mientras apreciamos la inmensidad del océano.

 


 

merrill collinsMerrill Collins
Ethereal Escapes
2017
http://www.spiralingmusic.com/

Segundo capítulo del “Ethereal Escapes” publicado por la pianista Merrill Collins, un trabajo en el que colabora con Laura Halladay en la flauta y Maksim Velichkin en el cello.

Estamos ante un precioso trabajo donde la belleza predomina por encima de todo, ante dieciséis composiciones donde la compositora, una reputad pianista, traslada toda la belleza y sentimiento del instrumento al sonido para disfrute de todos aquellos que aman lo bello y por supuesto la música, un disco para saborear, para degustar de los sonidos de los tres instrumentos que acompañan a todos los temas.

Lamentablemente, no hay vídeos todavía de éste trabajo, pero os dejamos con uno perteneciente al primer capítulo de éste “Ethereal Escapes”, espero que lo disfrutéis.

 

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