Las palmeras

En el episodio anterior de la pasada temporada (2017) estuvimos viendo unas palmeras de uso corriente, la palmera de Canarias y la palmera datilera, y otra más rara, la palmera de Senegal, en esta nueva temporada (2018), el primer episodio es continuación del anterior. No soporto tener a la gente en vilo. Veamos unos especímenes de uso corriente.

Washingtonia
Las washingtonias no son palmeras que nos sean ajenas porque de un tiempo a esta parte están siendo frecuentemente cultivadas y de las más comercializadas. Deben su nombre al primer presidente de los Estados Unidos, George Washington, personaje admirado hoy en día por sus conciudadanos pese a que pasaron más de 200 años y, cuando él era presidente, la nación estaba formada por solo 13 estados lejos de los 50 actuales.

Este género está formado por seis especies pero solo dos son cultivadas la W. robusta H. Wendl , cuyo nombre específico significa literalmente lo que la palabra dice y la W. filifera (Lind) H. Wendl cuyo epíteto proviene del latín y significa productora de hilos. Pese a lo que digan sus nombres científicos es más robusta la filífera.

La W. robusta se conoce vulgarmente como palmera de abanico mexicana por ser natural del noroeste de México y sur de California, gustando de sitios húmedos. Es una palmera muy esbelta que puede alcanzar los 35 metros de altura con un grosor de tronco de menos de 50 cm, engrosado en la base. Las hojas tienen forma de abanico y son de color verde intenso con el peciolo fuertemente armado con espinas y una longitud aproximada de tres metros. Las flores se disponen en largos racimos que dan abundantes frutos negros de medio centímetro de diámetro.

La W. filífera, conocida como palmera de abanico de California, tiene un área de distribución similar a la robusta pero, en este caso, habita en sitios de secano, alcanza una altura de 30 metros y un grosor de tronco de casi 1 metro. Las hojas son palmadas, es decir, en forma de abanico, de entre 2,5 y 3 metros de longitud con el peciolo armado con espinas y produce hilos en las hojas con más cantidad en la fase juvenil, más o menos son iguales a la de la robusta, lo mismo que las flores y frutos.

Se cultivan de forma similar si bien la robusta aguanta menos el frio, hasta -5º por los -10 de la filífera. Pueden vivir a pleno sol, incluso lo agradecen, pero bien regadas pueden crecer 1 metro en solo un año. Las bases de las hojas se entrelazan de ahí el nombre que se le da en Norteamérica: Petticoat palm o palmera de enaguas.

Tampoco son nada exigentes en cuanto a la calidad del suelo pudiendo medrar incluso en suelos pobres y calcáreos, se excusa decir que cuanto mejor sea el sustrato mejor prosperará.

Cuando los ejemplares son muy jóvenes son verdaderamente difíciles de distinguir, tanto que tengo una anécdota del asunto. Una conocida factoría viguesa decidió montar algo parecido a un parque botánico y ser el lugar de Galicia que tuviera el mayor número de especies de árboles, incluyendo palmeras. Con ciento y poco bastaba pero lejos de conformarse decidieron pasar de 200, algo excesivo para el sitio que había, pero decidieron seguir con el “proyecto” como si los árboles fueran sardinas en lata. Se encargaron un par de washingtonias, una de cada especie, y le dije al viverista que se asegurara de enviarlas señaladas con los nombre correctos, me contestaron que “sin problemas” y que el jefe era un auténtico especialista en el asunto. Llegaron etiquetadas y se plantaron en el lugar correspondiente. Cinco años después se vio claramente que el “experto” las había mandado del revés. Solución sencilla, intercambiar carteles.

Trachycarpus
Es un género que consta de nueve especies, pero solo una es cultivada en nuestra zona, el Trachycarpus fortunei (Hook) H Wendl, conocida como palmito elevado por ser similar al palmito común pero en este caso alcanza una altura mayor. Su nombre genérico proviene del griego trachys: áspero, rudo y karpós: fruto por las características de sus semillas, el específico en honor del botánico Robert Fortune que estudió la flora de China y Japón.

Es originaria del este y el centro de China, pero se cultiva desde hace muchos años, incluso en su país de origen. Alcanza los 12 metros de altura y un grosor de unos 20 centímetros pero aparenta más por estar cubierto de densos pelos. Las hojas en forma de abanico se disponen en un penacho superior, son de color verde oscuro por el haz y más claras por el envés con una longitud de metro y medio y un peciolo áspero pero no espinoso. Las flores pequeñas de un bonito color amarillo que dan unos frutos más negros que mis pecados del tamaño de un guisante.
Palmera muy rústica que tanto aguanta 43º C como -17ºC, adaptándose a casi todos los tipos de suelo porque los arcillosos no son muy de su agrado.