Bouganvillas

Corría el año 1970 cuando a mi tio de Sales se le encarga la renovación de los jardines de Montero Rios que, posteriormente, en el año 1995, fueron nuevamente remodelados a causa del proyecto de «Abrir Vigo al Mar» con un resultado, para mí, que empeoró lo que había, pero bueno, todo es subjetivo o, a lo peor, uno se queda anticuado, oigo a Led Zeppelin pero no a Lady Gaga.

Una parte del jardín estaba situada entre Sanidad Exterior y la Estación Marítima, allí donde se situaban los tenderetes en los que vendian «souvenirs» entre los que destacaban los sombreros de mexicano y los turistas «guiris» dudaban si habian llegado a Vigo o a Acapulco. Actualmente se levanta en ese lugar el Centro Comercial A Laxe.

El jardín estaba bastante completito de arbolado y plantas en general. Contrataron a nuestra empresa para preparar, y trasladar la vegetación para el Museo do Mar de Galicia. La cuestión era compleja porque había árboles de gran porte, unos 15 plátanos de sombra (Platanus hybrida), un Falso pimentonero (Schinus molle), y 3 bouganvillas, entre las que destacaba una por su tamaño. Para preparar el cepellón de la bouganvilla se cavó una zanja a una distancia de un metro del tronco, una vez llegado a la profundidad deseada se enrolló una tela metálica que se cubrió con escayola y esparto que, al endurecer, nos crea una maceta a medida. Con un camión grúa se izó la planta y, una vez arriba, observamos que iba cayendo un fino reguero de arena que recordaba a cuando don Mariano nos explicaba como salían unos «hilillos de plastilina» del Prestige. La cosa fue a mayores y, al final, quedaron las raíces al aire. Tanto trabajo para nada, pero, en vez de tirarla, se plantó igualmente y hoy puede verse el el Museo deo Mar de Galicia junto al resto de sus «compis».

La bougainvillea fue descubierta por Philibert Commerçon en Brasil cuando viajaba con Louis Antoine de Bouganville que era la versión francesa de James Cook, es decir que se pegaron un crucero de 3 años para dar la vuelta al mundo. Philibert Commerçon viajó acompañado de su ayudante de cámara, que menos, atravesaron el Atlántico, después el Pacífico, más tarde el Índico y, al llegar a la India, se descubre que el «ayudante de cámara» era una mujer disfrazada de hombre. La armada francesa, y supongo que las demás, no permitían enrolar mujeres en la tripulación así al llegar a Isla Mauricio, tanto Commerçon como Jeanne Baret, que tal que así se llamaba «el» ayudante de cámara, fueron «amablemente invitados» a bajar del barco. Al poco de llegar a Isla Mauricio muere Comerçon y Jeanne Baret se casa con un marino francés regresando a Francia y trayendo de vuelta el herbario con las cerca de 6.000 plantas que habían recolectado. Con el retorno a su país, Jeanne Baret, se convierte en la primera mujer en cirvcunnavegar el globo terráqueo.

La bouganvilla es una planta dificilmente definible porque tanto se puede comportar como enredadera, arbusto, o árbol como en caso que antes vimos, aunque lo normal es que se comporte como una trepadora.

Pertenece a la familia de las Nyctagináceas que engloba a unos 33 géneros de origen tropical o subtropical que pueden adaptarse, en algunos casos, a climas templados, mientras que el género consta de 12 especies mayoritaramente de Brasil pero con algún representante en otras zonas de Sudamérica como Colombia o Perú.

En España se la conoce, normalmente, como buganvilla, pero tiene otras acepciones como bugambilia, en otras latitudes pude ser veranera, primavera, camelina, trinitaria, Santa Rita, o Napoleón.

Como se puede suponer el señor Commerçon le puso el nombre en honor del Almirante Bouganville aunque en un principio la denominó buginvillaea para luego cambiarle el nombre al actual. La especie más cultivada es la B. glabra, cuyo nombre específico proviene del latín glabrum y se refiere a la carencia de vellosidad, es decir pelado o calvo, por la ausencia de pelos que presenta esta planta.
Cuenta con unas 300 variedades de distintos colores, blancas, amarillas, naranjas, rojas, lilas...
deribadas de mutaciones o híbridos con otras especies como la spectabilis o la peruviana.

La B.glabra puede adoptar varias formas pero lo habitual es que sea una trepadora que se utiliza para tapar paredes, hacer setos, celosías o pérgolas. Para estos menesteres es necesario una buena dosis de paciencia por la forma de crecimiento de la planta que brota con mucha fuerza en primavera con ramas largas y espinosas por no decir los bástagos de gran tamaño, los llamados chupones, que toman preponderancia siendo necesario podar de manera casi constante, teniendo en cuenta que se puede extender hasta unos 12 metros.

Las hojas son verde oscuro, lustroso por el haz y más pálidas por el envés y se disponen de forma alterna en el tallo, son simples y de forma elíptica.

La flor de la planta es sumamente pequeña de color blanco o blanco amarillento porque lo que da el color son las brácteas que engloban las flores. Florece desde la primavera hasta entrado el otoño.

Para su cultivo es mejor disponerlas a pleno sol y abundante riego

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