Pastel de zanahorias salado (y sin gluten)

De vez en cuando me gusta publicar recetas que me han dado mis amigos: ya tenéis el flan de Ana de Moaña y la empanada de mejillones de Ignacio; son recetas que han triunfado en mi casa y que espero que también lo hagan en la vuestra. Hoy le toca el turno a mi amiga Corona, que hace años me pasó esta receta cuyo ingrediente principal es la zanahoria.

Es fácil de hacer, y el resultado es muy suave, muy cremoso, y con un ligero toque dulce. Una forma estupenda de que los niños coman zanahorias, esa raíz que es una enorme fuente de vitaminas y minerales, y que llegada esta época siempre nos recomiendan para ayudarnos a conseguir y conservar nuestro bronceado.
¡Vamos allá!

pastel zanahoria salado01

INGREDIENTES
(si hay alguna persona celíaca, asegúrate de que todos los ingredientes son aptos)
• 600 g de zanahorias
• 6 huevos
• 150 ml nata líquida
• Pan rallado sin gluten
• Sal, pimienta negra

PREPARACIÓN
Empezamos cociendo las zanahorias.
Las machacamos con un tenedor, o las trituramos, pero sin llegar a convertirlas en crema (bueno, a mí me gusta que se encuentren trocitos, pero eso ya va a vuestro gusto).
Añadimos los huevos batidos, la nata y una cucharada de pan rallado. Salpimentamos.
Engrasamos un molde y lo llenamos con la mezcla.
Cocemos al baño María: unos 45 minutos a 180º en el horno, o 30-35 minutos en olla a presión (si es olla rápida, yo creo que con unos 12’ es suficiente; pinchad con un cuchillo y si no mancha, es que está cuajado).
Dejamos templar y desmoldamos.

Podemos prepararlo con antelación y comerlo frío o templado, como cena, como primer plato o como entrante sobre tostaditas... Sólo o con un poco de mayonesa, una crema de queso... Como veis, da mucho juego este pastel-pudin-pudín-budín-flan (¡mira que tiene nombres este tipo de plato!), y de cualquiera de las formas está buenísimo.

¡Feliz verano!